José Quiles detalla cómo la falta de cobertura médica influyó en el roster y expuso un reto estructural del béisbol internacional
SAN JUAN, Puerto Rico – La presentación del roster de Puerto Rico para el World Baseball Classic 2026 confirmó que el principal desafío en la conformación del equipo nacional no fue deportivo, sino asegurador. Así lo explicó el presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico (FBPR), José Quiles Rosas, en entrevista posterior al anuncio oficial celebrado en el Distrito T-Mobile de San Juan.
Quiles detalló que la participación de jugadores de Grandes Ligas en el Clásico Mundial depende directamente de la cobertura de seguros que otorgan sus organizaciones. “El equipo de Grandes Ligas asegura a sus jugadores por cualquier situación que pase. Si ocurre algo durante el Clásico, ese seguro lo paga el equipo al que pertenece el jugador”, explicó.
Para ilustrar el funcionamiento del sistema, recordó el caso del lanzador Edwin Díaz en una edición anterior del torneo. “Cuando Edwin Díaz se lesionó la rodilla en el Clásico anterior, los Mets habían pagado el seguro para que él participara. El seguro le pagó al jugador y también al equipo. Los Mets no perdieron dinero”.
Según Quiles, ese mismo mecanismo no se aplicó de forma equitativa en esta ocasión. “Hemos visto que los seguros de los jugadores del equipo de Estados Unidos se pagaron sin problema. En el caso de muchos jugadores latinos, lo que entendemos es que los equipos no quisieron pagar esos seguros, ya fuera porque eran muy caros o porque no querían que jugaran con sus selecciones”.
El presidente de la FBPR aclaró que no responsabiliza directamente a Major League Baseball como institución. “Yo no digo que sea Grandes Ligas la que esté en contra de la participación de los jugadores. Yo entiendo que el problema fueron los dueños de los equipos, que no cubrieron los seguros”.
Esa falta de cobertura médica fue determinante en la exclusión de figuras estelares como Francisco Lindor y Carlos Correa, cuyos equipos, los Mets de Nueva York y los Astros de Houston, declinaron asegurar su participación. La situación provocó una fuerte reacción de la federación, que incluso llegó a advertir sobre un posible retiro de Puerto Rico del torneo.
“Nosotros no nos podíamos quedar con las manos cruzadas. Si no hacíamos nada, hoy no hubiéramos podido presentar un buen equipo y entonces las críticas hubieran sido para la Federación”, explicó Quiles sobre la decisión de levantar la voz públicamente.
El tema activó gestiones a distintos niveles. Quiles confirmó que el Gobierno de Puerto Rico, a través de la comisionada de seguros, exploró alternativas para asegurar a los jugadores. También reveló que hubo un inversionista interesado en asumir el costo de las pólizas. “Incluso hubo comunicación con una compañía de seguros en Inglaterra para asegurar a los jugadores”, señaló.
Posteriormente, el exjugador y analista Carlos Baerga reveló que el inversionista al que se refirió Quiles fue el artista puertorriqueño Bad Bunny. De acuerdo con Baerga, Bad Bunny se ofreció a pagar —o incluso ya habría cubierto— el costo de los seguros médicos de Carlos Correa y Francisco Lindor, pólizas que pueden oscilar entre $500,000 y $1 millón, con el objetivo de permitir su participación con Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. Sin embargo, pese a ese respaldo económico, los Mets y los Astros se negaron a autorizar a sus jugadores, dejando claro que el principal cuello de botella no fue únicamente el costo del seguro, sino la decisión final de las organizaciones de Grandes Ligas de no asumir el riesgo competitivo.
Quiles explicó que el intento de asegurar a los jugadores no prosperó por razones de tiempo y logística. “Nunca se recibió la información médica de los jugadores que queríamos asegurar. Como el tiempo era tan corto y teníamos hasta la noche anterior para completar los 30 jugadores, no nos dio tiempo”, indicó. Añadió que uno de los jugadores envió su información médica fuera del plazo establecido, cuando ya no era viable completar el proceso.
El presidente de la FBPR subrayó que esta situación no se había presentado en ediciones anteriores del Clásico Mundial. “Antes había problemas con listas de carga de trabajo o con jugadores que habían lanzado muchas entradas, pero este año, de la noche a la mañana, apareció el problema de los seguros. Es la primera vez que enfrentamos algo así”.
Otro caso que impactó la confección del roster fue el del campocorto Javier Báez, cuya exclusión no estuvo relacionada con seguros, sino con las normas antidopaje internacionales. Quiles explicó que, aunque en Major League Baseball el uso de marihuana no conlleva sanciones, a nivel internacional está prohibido. “El Clásico es una combinación de la WBC internacional con Major League Baseball. A nivel internacional, la marihuana está prohibida, sea medicinal o no”, señaló, al explicar que el jugador debía completar un proceso de apelaciones tras un resultado positivo.
Pese a las bajas, Quiles defendió el grupo presentado y reiteró su confianza en el cuerpo monticular. “Los brazos de Puerto Rico son jóvenes y fuertes. Los iniciadores son experimentados. La parte fuerte de este equipo es el cuerpo monticular”, afirmó.
Finalmente, envió un mensaje directo a los fanáticos que ya adquirieron boletos para el torneo. “Vayan al parque, disfruten el juego. Vamos a tener un gran equipo y vamos a tener un gran torneo”.
Puerto Rico será sede de la primera ronda del Grupo A del Clásico Mundial de Béisbol 2026, junto a Canadá, Cuba, Panamá y Colombia, del 6 al 11 de marzo en el Estadio Hiram Bithorn. Más allá del terreno de juego, el caso del Team Puerto Rico expuso cómo la industria de seguros se ha convertido en un factor determinante en el béisbol internacional moderno y en la toma de decisiones que definen quiénes pueden, o no, representar a su país.






