Recortes propuestos por la administración Trump podrían frenar proyectos científicos clave en la isla
SAN JUAN – Puerto Rico enfrenta un escenario preocupante ante las propuestas presupuestarias que circulan en el Congreso de Estados Unidos para el año fiscal federal 2025.
Según un análisis publicado por Estudios Técnicos, Inc. en su boletín Al Punto Núm. 6, instituciones y empresas en la isla recibieron $86.6 millones en fondos federales para investigación y desarrollo (R&D) durante el año fiscal 2024, una cantidad que, aunque limitada en comparación con otros estados, representa una fuente esencial para el ecosistema científico local.
Estos fondos provienen mayormente del National Institutes of Health (NIH) y la National Science Foundation (NSF), dos agencias que, de aprobarse la propuesta presupuestaria presentada por el presidente Donald Trump el pasado 2 de mayo, enfrentarían recortes sustanciales. El NIH sufriría una reducción de $18,000 millones en comparación con el presupuesto vigente, aunque mantendría un fondo de $27,000 millones enfocado bajo la nueva estrategia “Make America Healthy Again”.
En el caso de la NSF, el recorte propuesto asciende a $3,479 millones, afectando directamente las iniciativas de investigación científica y educativa que incluyen a universidades e instituciones académicas.
En el plano nacional, el Congreso aprobó $200.3 millardos en fondos federales de R&D para 2024, de los cuales el 51 % fue asignado al Departamento de Defensa. El restante se distribuye principalmente entre el NIH, la NSF y el Departamento de Energía, que en conjunto representan el 36 % del total. En este panorama, Puerto Rico accede a una fracción de los recursos, pero estos resultan cruciales dada la ausencia de alternativas estatales de financiamiento comparables.
Como señala Estudios Técnicos, los posibles recortes y reenfoques en las prioridades de las agencias federales podrían traducirse en demoras, cancelaciones o limitaciones en proyectos de investigación actualmente en curso en la isla. Esto afectaría especialmente a las instituciones académicas y centros de salud que dependen de estos fondos para operar laboratorios, desarrollar innovación y formar profesionales especializados.
La preocupación no es menor. Aunque Estados Unidos sigue siendo la economía que más invierte en investigación y desarrollo a nivel global, las propuestas presupuestarias presentadas reducirían esa actividad tanto en los estados como en territorios como Puerto Rico, donde la dependencia de los fondos federales para sostener la investigación científica es mucho mayor.





