Autoridades proyectan integrar generación de emergencia antes del verano, pero reconocen que la solución a largo plazo requerirá nuevas plantas que tomarán años en construirse
Por Antonio Gómez
Especial para Seguros y Finanzas
La crisis de energía que padece Puerto Rico como resultado de los continuos apagones que se registran en el país podría tener un alivio a corto plazo con la integración de unidades de emergencia, pero una solución más permanente al problema llegaría dentro de los próximos cinco a ocho años.
La proyección la formuló el presidente del Negociado de Energía, Edison Avilés, durante el Foro Empresa Privada y Gobierno que celebró en días recientes la Cámara de Comercio.
“La gobernadora firmó unas leyes y, además, el Negociado de Energía emitió una orden para integrar 800 megas de generación temporera de inmediato”, sostuvo.
Explicó que “básicamente va a ser un puente para suplir energía constante, de manera que se puedan hacer distintas cosas, entre ellas, darle mantenimiento preventivo sin tener que hacer cortes de energía manuales”.
Pronosticó que esa integración, de adjudicarse en las próximas semanas o el próximo mes, podría estar generando esa capacidad para antes del verano, con lo que “básicamente se resuelve el problema de falta de generación en Puerto Rico. Y no estamos hablando de una inversión o de una ejecución que tomaría años; estamos hablando de una inversión y una ejecución que va a tomar meses”.
Sobre la solución “permanente” al problema, informó que se instalarán unos 3,000 megavatios, pero que “estos pueden tomar más porque esto es una generación base; posiblemente sean de gas, y el diseño y construcción de este tipo de planta puede estar entre los 5 y 8 años”.
Afirmó que esto básicamente viene a traer generación nueva base para sustituir lo que es la flota vieja de la Autoridad de Energía Eléctrica por nuevas plantas más eficientes, “lo que va a redundar en abaratar el costo del kilovatio hora a mediano plazo. No es mañana como los 800 megas, pero puede ejecutarse en 5 a 8 años”, reiteró.
Reclamó que la combinación de generación con la inversión en un plan de estabilización del sistema a dos años va a garantizar y minimizar lo máximo posible esa falta de electricidad. “No es algo que no se está atendiendo, se ha estado atendiendo y pronto vamos a ver los resultados para el beneficio del desarrollo de nuestro país”.
Mencionó otro proyecto que dijo podría reducir los apagones, y lo identificó como “un programa que se le llama ASAP”. Este, señaló, “es un programa que lo propuso LUMA y ha tenido aceptación en el Negociado, y eso se va a traer de los lugares donde se produce electricidad por paneles. Estas personas que producen esa electricidad proponen aprovechar el punto de conexión existente y conectar baterías. Entonces, con esas baterías vamos a poder suplir electricidad para la mayoría de los apagones”.
Avilés advirtió que si Puerto Rico sigue descansando en combustibles fósiles —que es el 60 %— estará sujeto a los mismos vaivenes. “El gas tiende a ser más barato que el diésel, pero las curvas de cómo se comporta el mercado son bastante similares. ¿Cómo entonces podemos mitigar ese gradiente? Con una combinación de energías renovables. Y las dos cosas se están trabajando actualmente como parte de los esfuerzos que se están llevando a cabo por parte del gobierno”.
El llamado “zar de Energía”, Josué Colón, coincidió sustancialmente con el panorama que presentó Avilés.
Sobre el proyecto temporero de los 800 megavatios, indicó que “ese proyecto ya pasó todas las etapas de aprobación. Se encuentra Energía Eléctrica preparando, conforme a la rigurosidad que requiere el proceso ante el Negociado, todo el paquete de documentos para presentar ante el Negociado, y que el Negociado pueda ejercer su responsabilidad conforme a la ley. Y esperamos, como él dice, que antes que culmine este año ese proyecto esté completamente aprobado”.
El presidente de LUMA, Juan Saca, informó sobre los proyectos que lleva la empresa y se quejó de dos procesos que retrasan las labores, y que identificó como la permisología y los requisitos de FEMA.
Sobre el primero, dijo que los avances que se van a hacer próximamente desde el punto de vista legislativo “deben ayudar un montón”. Respecto al proceso de FEMA, indicó que “afortunadamente, recientemente se han obligado aproximadamente $250 millones. Por el lado de FEMA, sé que se está avanzando, pero son 32 pasos por los cuales tenemos que pasar, que es muy distinto a otras jurisdicciones en Estados Unidos por la forma en la que se dio en Puerto Rico después del huracán María, que fue que el gobierno trató de hacerlo federal de la forma en que se hacía en las misiones de Estados Unidos, pero no se pudo porque faltaban récords. Entonces, hoy día tenemos que hacerlo proyecto por proyecto”.
Informó que la empresa ordenó la compra de entre 80 a 90 transformadores, que todos toman tres años para que lleguen. “Como lo han visto, acaba de llegar el de Sabana Llana. Es el transformador más grande que Puerto Rico haya tenido en su historia. Está en proceso de instalarse. Eso va a beneficiar a 200,000 clientes directamente y a 700,000 clientes, porque todo el sistema está integrado dentro de Puerto Rico”.
El representante de Genera en el evento, Ricardo Pallens, identificó como uno de los proyectos principales que desarrolla la empresa en busca de eficiencia un proyecto de 430 megavatios de baterías. “Es un proyecto que quizás uno presenta números y se ve como algo pequeño, pero es un proyecto sumamente complejo. Tan complejo que, en la jurisdicción de los Estados Unidos, hasta ahora va a ser el proyecto de mayores megavatios instalado en todos los Estados Unidos. Ese proyecto entraría el próximo año”.
El panel lo cerró el presidente de AES Puerto Rico, Jesús Bolinaga, con una invitación al sector privado a invertir en el sistema energético de la Isla.
“Yo, a diferencia de todos los que están aquí, que son operadores y parte del gobierno, soy inversionista privado en Puerto Rico. Muestra tangible de lo que es la inversión privada en Puerto Rico… es que los dos activos de inversión privada en Puerto Rico son los dos recursos más económicos del sistema ahora mismo”.
Agregó que no es solo eso: “Son las plantas del sistema que normalmente tienen 90 % de disponibilidad. Si esto que se inició en el año 90 por allá se hubiera continuado, es probable que el país ni siquiera hubiera caído en default, porque hubiera sido la empresa privada la que hubiera asumido los riesgos y hubiera hecho las eficiencias correspondientes en el sistema”.
Presentó los planes de la empresa: “Esa planta térmica de Guayama, eso fueron $1,000 millones. Ilumina fue la planta solar más importante en su momento. Eso fueron cerca de $100 millones. Hoy, para que no quede sobre la mesa de que no se está haciendo nada, nosotros estamos invirtiendo $1,200 millones en este momento en Guayama y en Salinas, con proyectos renovables y baterías. Está en un 50 % de avance y, lo más probable, es que entre en el primer semestre del año 2026”.
Lo más importante de esto, agregó, “es que ese proyecto viene con 285 megavatios de batería. Eso quiere decir que ese proyecto va a solucionar todos los relevos de carga que ha habido manualmente, y eso gracias a la inversión privada”.







