En su 75 aniversario, la Asociación traza una agenda firme para reactivar el sector y reclama revisión del Plan de Uso de Terrenos y de los límites federales de ingresos
Por Antonio Gómez
Especial para Seguros y Finanzas
SAN JUAN, Puerto Rico – La Asociación de Constructores de Puerto Rico inició una nueva etapa con la juramentación de su presidenta, Pinsy Rivera Ortiz, quien asumió el cargo con un mensaje enfático sobre los retos estructurales que enfrenta la industria y la necesidad de acción inmediata para impulsar el desarrollo económico del país.
Durante el acto, celebrado en el marco del 75 aniversario de la organización, Rivera Ortiz delineó una agenda centrada en cuatro pilares estratégicos y lanzó un llamado directo a revisar políticas públicas que, según sostuvo, obstaculizan la construcción de vivienda asequible y el crecimiento ordenado.
Se comprometió a dar continuidad a la obra de sus predecesores, “quienes han forjado una institución fuerte y unida”.
Desde el inicio de su mensaje, subrayó que “la Asociación cree firmemente en el poder transformador de la industria de la construcción como un motor esencial para el desarrollo económico y social del país. La construcción no solo edifica estructuras, sino que crea oportunidades, empleos y bienestar futuro, con efectos multiplicadores en otras industrias como manufactura, transporte, turismo, servicios profesionales y comercio”.
Reiteró que la organización enfocará sus esfuerzos en cuatro pilares clave: residencial, comercial, industrial y turismo.
“La Asociación de Constructores de Puerto Rico tiene cuatro pilares estratégicos: residencial, comercial, industrial y turismo, que reflejan las necesidades presentes y las aspiraciones de largo plazo de nuestro Puerto Rico. Desde estos cuatro pilares, continuaremos posicionando a nuestra Asociación como la voz activa y responsable en los temas de desarrollo socioeconómico. Seguiremos participando de manera positiva en el diálogo público, aportando datos, experiencia y soluciones concretas que contribuyan a un crecimiento sostenible e inclusivo”, declaró.
En el ámbito residencial, indicó que la prioridad es impulsar vivienda digna, asequible y resiliente, mediante políticas públicas efectivas, acceso a financiamiento e innovación en construcción.
En el sector comercial, señaló la necesidad de desarrollar centros comerciales, oficinas y espacios de uso mixto que respondan a nuevas dinámicas de trabajo y consumo, con planificación estratégica y diseño inteligente.
Sobre el sector industrial, lo describió como pieza fundamental para la diversificación económica, la manufactura, la logística y la atracción de inversión. “Se requiere capacidad para construir nuevas instalaciones y parques industriales para impulsar la competitividad”.
En cuanto al turismo, resaltó su potencial para dinamizar la economía y atraer capital. “La construcción de infraestructura turística moderna y sostenible es clave para generar empleos y posicionar a Puerto Rico como destino mundial”.
La presidenta también puso sobre la mesa los principales desafíos que enfrenta el sector. Afirmó que el Plan de Uso de Terrenos necesita una revisión urgente para garantizar un desarrollo ordenado. Además, sostuvo que los límites de ingresos establecidos en Puerto Rico para acceder a fondos federales de vivienda colocan a la isla en desventaja frente al resto de Estados Unidos, afectando a personas de bajos recursos e incentivando la economía subterránea. “Esto hace insostenible la vivienda de interés social y requiere llevar el tema al Congreso Federal”.
Añadió que la vivienda asequible es actualmente inviable debido a los altos costos de construcción y advirtió que “es un tema constante que debe resolverse”.
En materia de permisos, indicó que la permisología “requiere una revisión seria y próxima a culminar, incluyendo una interacción humana y contacto con los técnicos que evalúan las solicitudes para agilizar el proceso y evitar demoras”.
Rivera Ortiz concluyó con un llamado a la unidad entre el sector privado, el gobierno y la sociedad para fortalecer la industria de la construcción como agente catalítico del crecimiento económico de Puerto Rico, al tiempo que reconoció el rol esencial de los trabajadores del sector en la edificación de viviendas, centros comerciales, hospitales, fábricas y hoteles.



