Michael Muchnicki, CEO de Triple-S, impulsa una transformación centrada en ampliar el acceso a los servicios de salud, reducir fricciones entre médicos y pacientes y modernizar la manera en que la organización participa en el sistema de salud de Puerto Rico
Por José E. Maldonado Marrero
Michael Muchnicki llegó a Triple-S con una convicción que hoy sirve de eje para buena parte de su visión sobre el sistema de salud de Puerto Rico: ampliar el acceso al cuidado médico, sin limitarse a revisar procesos, eliminar obstáculos y crear condiciones que permitan que el paciente llegue a un profesional de la salud cuando realmente lo necesita.
El CEO de Triple-S expuso esa visión durante una entrega de becas de la Fundación Triple-S a médicos residentes, un escenario relacionado precisamente con uno de los asuntos que considera esenciales para el futuro del sistema: contar con suficientes profesionales para atender las necesidades de la población.
Para Muchnicki, la discusión sobre acceso atraviesa prácticamente todos los grandes retos del sistema. La prevención pierde efectividad cuando una persona no consigue una cita a tiempo, las condiciones crónicas pueden agravarse cuando la atención se retrasa y las salas de emergencia terminan absorbiendo casos que podrían atenderse en otros escenarios.
“Si las personas no tienen acceso al cuidado, las condiciones permanecen, progresan y empeoran”.
La frase resume una filosofía marcada también por su trayectoria profesional y familiar. Antes de llegar a Puerto Rico desarrolló su carrera en UnitedHealthcare, pero creció dentro de una familia de médicos, una combinación que le permitió observar la industria desde perspectivas que con frecuencia entran en tensión. Recuerda que durante las cenas de Navidad sus familiares bromeaban con que, por trabajar para una aseguradora, trabajaba “para el diablo”.
Más allá de la anécdota, esa relación familiar con la medicina ayuda a entender por qué insiste en establecer límites claros al papel del plan médico.
“Soy un gran defensor de los médicos. Los médicos son quienes dan las órdenes y atienden a los pacientes. Las aseguradoras y los planes médicos no hacen eso”.
Desde esa premisa, Muchnicki plantea una transformación que no se concentra únicamente en productos, beneficios o procesos internos, sino en redefinir la forma en que Triple-S se relaciona con médicos, pacientes y otros componentes del sistema. Su propuesta combina acceso, datos, prevención, reducción de autorizaciones previas y nuevos modelos de atención.
Su vínculo con Puerto Rico comenzó mucho antes de su llegada a Triple-S. Muchnicki contó que desde los 10 años visitaba la Isla, en parte por la amistad de su padre con Demetrio Laussell, de Industrias Laussell. Cuando recibió la llamada para venir a trabajar aquí, Puerto Rico no era un lugar desconocido.
Hoy vive en la Isla a tiempo completo y se ha comprometido a permanecer por un mínimo de cinco años.
“Vine a Puerto Rico para hacer una diferencia”.
Esa intención se refleja principalmente en la prioridad que concede al acceso. Cuando comenzó a examinar los datos de salud en la Isla, explicó, le llamaron particularmente la atención la diabetes y el cáncer, reforzando su percepción de que la prevención solo puede ser efectiva si las personas logran entrar al sistema de cuidado en el momento adecuado.
Muchnicki relató además que Triple-S había perdido recientemente a dos empleados por cáncer, uno hacía un mes y otro hacía 15 años desde su llegada, una experiencia que acentuó su interés por adelantar estrategias de prevención y detección temprana.
Parte de la estrategia busca abrir más alternativas de atención. Muchnicki mencionó los cambios alrededor de Salus Medical Group, donde anticipa una estructura con médicos empleados dedicados a atender pacientes y ampliar la disponibilidad de citas, y destacó Mi Consulta MD como una herramienta para acercar servicios a los miembros de Triple-S y reducir la necesidad de recurrir automáticamente a una sala de emergencia.
Para ilustrarlo, contó el caso de una madre cuyo hijo de 13 años presentaba una infección de garganta. Según su relato, le habían indicado que tendría que esperar dos semanas para conseguir una cita con el pediatra, por lo que acudió a Mi Consulta MD, donde el menor recibió atención y obtuvo una receta en aproximadamente 30 minutos.
La misma lógica está detrás de una de sus posiciones más claras y posiblemente más sensibles dentro de la industria: las autorizaciones previas.
“No me gustan las autorizaciones previas”.
Muchnicki reconoce que el sistema necesita controles y balances y que una aseguradora tiene responsabilidades relacionadas con la utilización de recursos, pero cuestiona que esos mecanismos deban traducirse en una intervención constante entre el médico y el paciente.
“No creo que ese sea nuestro papel”.
Su planteamiento no es eliminar toda supervisión, sino encontrar mecanismos menos intrusivos para ejercerla. Sostiene que existen modelos en Estados Unidos donde esa relación se maneja con mayor apoyo en datos, información clínica y estructuras de calidad, en lugar de descansar exclusivamente en procesos administrativos.
Triple-S, según informó, redujo en 25% sus autorizaciones previas durante el último año y Muchnicki quiere continuar avanzando en esa dirección. Para lograrlo, insiste en que los datos serán fundamentales.
“Los médicos son científicos. Reaccionan a los datos”.
Su propuesta es que una mayor capacidad para compartir información permita establecer una relación distinta entre el plan y los proveedores, particularmente en asuntos de calidad, utilización de recursos y seguimiento de resultados.
Esa manera de pensar forma parte de lo que define como la modernización de Triple-S, un concepto que no limita a la tecnología. Modernizar, bajo su enfoque, significa revisar la forma en que se prestan determinados servicios y explorar modelos que puedan ofrecer mejores resultados en costo y calidad.
Como ejemplo mencionó los centros de cirugía ambulatoria y la limitada presencia que, a su juicio, tienen en Puerto Rico. Su interés está en entender cómo esos modelos podrían incorporarse de manera más amplia y qué impacto tendrían sobre la atención.
“Estoy pensando cómo podemos hacer las cosas diferentes a como se hacen hoy”.
Cambios más allá de Triple-S
La transformación que Muchnicki plantea también mira hacia el marco regulatorio bajo el cual opera el sistema de salud. Durante una reunión reciente con el presidente del Senado, relató, presentó tres ejemplos de leyes que considera particulares de Puerto Rico y que, desde su perspectiva, aumentan costos y reducen el acceso.
Muchnicki no identificó durante su presentación cuáles eran esas disposiciones, pero dejó clara su intención de participar en la discusión sobre cambios regulatorios.
“Quiero cambiar leyes. Quiero aumentar el acceso”.
También destacó la importancia que tiene para Triple-S su relación con el Gobierno federal. Según indicó, 80% de los ingresos de la organización proviene del Gobierno federal y esos recursos vienen acompañados de requisitos, incluidos parámetros relacionados con la calidad.
Muchnicki considera que esa realidad hace todavía más importante el intercambio de información con los médicos. Una mayor alineación con los proveedores, sostiene, puede ayudar a cumplir con las medidas requeridas y procurar los recursos disponibles, mientras los datos permiten dirigir mejor los esfuerzos relacionados con el cuidado.

Puerto Rico como escenario de innovación
Muchnicki también quiere atraer atención hacia iniciativas desarrolladas en Puerto Rico y vincularlas con conversaciones más amplias sobre el futuro de la prestación de servicios.
Como parte de su trayectoria profesional, fue miembro de la junta de Sharecare, compañía fundada por el doctor Mehmet Oz. Según adelantó, Oz visitará Puerto Rico para conocer las estaciones de Mi Consulta MD.
El ejecutivo señaló además que algunas iniciativas locales están alineadas con determinadas direcciones de los Centers for Medicare & Medicaid Services y considera que podrían tener potencial como proyectos piloto.
“Quiero llamar la atención hacia la Isla porque estamos haciendo muchas cosas buenas aquí”.
Cinco años para hacer una diferencia
Muchnicki se comprometió a permanecer en Puerto Rico durante un mínimo de cinco años y aseguró que durante el último año y medio Triple-S ha avanzado en distintas estrategias dirigidas a modernizar la organización.
Ese horizonte permitirá contrastar su propuesta con resultados. Algunos ya pueden medirse, como la reducción de 25% en las autorizaciones previas que reportó; otros necesitarán más tiempo, particularmente ampliar el acceso, transformar modelos de atención y promover cambios en determinadas estructuras del sistema.
También se ha impuesto una meta vinculada a uno de los problemas de salud que le llamó la atención desde su llegada.
“Mi meta es cambiar esa trayectoria en las tasas de diabetes. Sé que puedo hacerlo”.
La aspiración trasciende lo que una aseguradora puede conseguir por sí sola, pero ayuda a explicar la dimensión que Muchnicki pretende darle a su encomienda. Su propuesta no parte de administrar lo que ya existe, sino de revisar cómo Triple-S puede utilizar su posición para reducir obstáculos y facilitar el cuidado.
“Vamos a liderar. Vamos a empoderar a los médicos, empoderar a los pacientes y hacerlo más fácil para las personas”.

Puerto Rico como escenario de innovación
Ese horizonte permitirá contrastar su propuesta con resultados. Algunos ya pueden medirse, como la reducción de 25% en las autorizaciones previas que reportó; otros necesitarán más tiempo, particularmente ampliar el acceso, transformar modelos de atención y promover cambios en determinadas estructuras del sistema.
También se ha impuesto una meta vinculada a uno de los problemas de salud que le llamó la atención desde su llegada.
“Mi meta es cambiar esa trayectoria en las tasas de diabetes. Sé que puedo hacerlo”.
La aspiración trasciende lo que una aseguradora puede conseguir por sí sola, pero ayuda a explicar la dimensión que Muchnicki pretende darle a su encomienda. Su propuesta no parte de administrar lo que ya existe, sino de revisar cómo Triple-S puede utilizar su posición para reducir obstáculos y facilitar el cuidado.
“Vamos a liderar. Vamos a empoderar a los médicos, empoderar a los pacientes y hacerlo más fácil para las personas”.
La entrega de becas de la Fundación Triple-S sirvió así de escenario para que Muchnicki delineara el tipo de organización que quiere construir: una Triple-S que utilice mejor los datos, reduzca fricciones administrativas, fortalezca el acceso y participe activamente en las transformaciones que entiende necesarias para el sistema de salud de Puerto Rico.
El resultado de esa transformación tendrá que medirse, finalmente, en la capacidad de los médicos para prestar servicios y de los pacientes para recibirlos cuando los necesiten.
En ese esfuerzo visualiza un papel importante para la Fundación Triple-S, cuya labor quiere potenciar como parte de una estrategia más amplia para apoyar iniciativas relacionadas con el acceso y la atracción de profesionales. La entrega de becas a médicos residentes representa, en ese sentido, un vínculo entre la Fundación y la formación de una nueva generación de médicos.
Muchnicki planteó, además, que Triple-S debe buscar crecimiento, pero también fortalecer su impacto en la comunidad.




