El bajo nivel de aceptación entre pequeños comercios abre oportunidades para que bancos y proveedores financieros amplíen infraestructura, desarrollen nuevas soluciones y acompañen la digitalización de las empresas
SAN JUAN, Puerto Rico
El próximo gran espacio de crecimiento para la banca digital en Puerto Rico podría estar menos en convencer al consumidor y más en conseguir que miles de pequeños negocios puedan recibir los pagos que sus clientes ya quieren realizar.
Esa brecha quedó expuesta en los datos presentados por Mastercard. Mientras el 88% de los consumidores encuestados quisiera que más establecimientos o personas aceptaran pagos digitales, apenas el 15% de los pequeños comercios en Puerto Rico acepta pagos mediante terminales de punto de venta físicas o virtuales, según un informe desarrollado por Mastercard y Payments and Commerce Market Intelligence.
Para la industria bancaria, el desfase plantea una oportunidad que trasciende la instalación de terminales. Digitalizar las transacciones de un pequeño negocio puede generar información sobre sus ventas, mejorar la administración de sus finanzas y eventualmente ampliar las posibilidades de ofrecerle otros productos financieros.
Pablo Cuarón, gerente de país de Mastercard para Puerto Rico, considera que el consumidor ya está enviando una señal clara al mercado.
“Efectivamente, la demanda está ahí. La oferta todavía no tiene el mismo nivel de madurez”, afirmó durante una entrevista con Seguros y Finanzas.
La oportunidad del pequeño comercio
El informe regional coloca a Puerto Rico entre los mercados con mayor acceso a servicios financieros básicos, pero identifica espacio para avanzar en digitalización. Cuarón describió a la isla como un mercado maduro en términos de penetración y acceso, aunque todavía con una brecha por cerrar en el uso de soluciones digitales.
Ese escenario convierte al pequeño y mediano negocio en un segmento particularmente relevante para bancos, procesadores y otras empresas del ecosistema financiero.
El propio informe sostiene que la aceptación digital está evolucionando desde una función limitada al procesamiento de pagos hacia plataformas capaces de integrar servicios financieros y herramientas para operar los negocios. Entre las posibilidades identifica acceso a crédito, sistemas de inventario, análisis de datos, plataformas de pedidos, programas de lealtad y soluciones adaptadas a distintas industrias.
La lógica es que las transacciones digitales pueden producir un historial financiero que permita conocer mejor el comportamiento de un negocio.
“Los pagos digitales son un detonador y un acelerador para el crecimiento de los pequeños comercios”, sostuvo Cuarón. “Lo que buscamos es ayudarlos a incrementar sus ventas, a gestionar mejor sus finanzas, a hacerlos más resilientes y a darles mayor visibilidad de cómo gestionan su negocio”.
El informe regional advierte, sin embargo, que llevar esa infraestructura hasta los negocios pequeños enfrenta obstáculos. Los costos de equipos, programas, comisiones e impuestos pueden reducir el atractivo de aceptar pagos digitales. A eso se suma que algunos comerciantes perciben el efectivo como una alternativa sin costo, aunque el estudio señala gastos asociados al manejo, conciliación, transportación y riesgo de pérdida o robo.

Más allá de la terminal
El cambio tecnológico también está reduciendo la dependencia de las terminales tradicionales.
El informe identifica alternativas basadas en software, enlaces de pago, códigos QR y tecnologías que permiten utilizar teléfonos como herramientas de aceptación. También destaca la importancia de integrar las transacciones presenciales con comercio electrónico y otros canales digitales.
Mastercard, por su parte, ha introducido Click to Pay para reducir pasos durante las compras por internet. Cuarón explicó que la intención es facilitar el proceso para el consumidor y, al mismo tiempo, ayudar a los comercios a acelerar sus ventas.
El comportamiento reciente de Apple Pay ofrece otra señal sobre la velocidad de adopción cuando la infraestructura está disponible.
Las transacciones realizadas con tarjetas Mastercard registradas en Apple Pay pasaron de aproximadamente 200,000 en julio de 2025 a unas 600,000 en julio de 2026, según Cuarón.
El ejecutivo también identificó oportunidades de crecimiento en industrias que todavía tienen espacio para aumentar la aceptación de tarjetas. Al ser consultado específicamente sobre el sector asegurador, indicó que Mastercard observa oportunidades, aunque aclaró que no tenía disponible en ese momento la cifra específica correspondiente al pago de pólizas.
El reto para bancos y demás participantes del sistema financiero será convertir el interés del consumidor en una infraestructura que permita a más negocios aceptar pagos digitales y, a partir de esa relación, incorporar servicios financieros que respondan a sus necesidades.
El informe regional resume la dimensión del desafío: Puerto Rico tiene una base financiera relativamente madura, pero solo el 15% de sus pequeños comercios aparece con aceptación mediante terminales de punto de venta.
Para la banca, cerrar esa distancia representa una oportunidad de crecimiento en un segmento que todavía tiene una parte importante de sus operaciones fuera del ecosistema digital.







