Felipe Ruiz, de Liberty Latin America, explica cómo proteger datos personales y empresariales ante la suplantación de identidad
La inteligencia artificial está haciendo más rápidos y convincentes los intentos de fraude, al facilitar la imitación de voces, videos y formas de escribir. Ante ese escenario, Felipe Ruiz, vicepresidente de Seguridad de la Información de Liberty Latin America, recomendó verificar las solicitudes inusuales y evitar compartir datos confidenciales con herramientas de IA sin controles adecuados.
En entrevista con Seguros y Finanzas, Ruiz explicó que las modalidades de fraude no necesariamente cambian con la tecnología, pero sí la facilidad con que se ejecutan. La IA permite a quienes intentan suplantar identidades actuar con mayor rapidez y a menor costo, sostuvo.
“La responsabilidad no se delega a la inteligencia artificial”, expresó el ejecutivo al destacar que una persona sigue siendo responsable de las decisiones, mensajes y resultados que produce con estas herramientas.
Ruiz visitó Puerto Rico como parte de las actividades de Liberty por el Mes de la Ciberseguridad. Durante el panel “Inteligencia artificial y ciberseguridad: ¿cuáles son los nuevos retos para los ciudadanos?”, abordó los riesgos que estas tecnologías plantean para las personas y los negocios, según el comunicado de la compañía.
Entre las señales que deben provocar una pausa, identificó los mensajes que exigen responder de inmediato, las comunicaciones de entidades con las que no existe una relación y las ofertas de premios inesperados. En la entrevista también recomendó establecer códigos de comunicación con la familia para ayudar a detectar una posible suplantación.
“La voz y el rostro ya no bastan para comprobar una identidad. Ante solicitudes urgentes, canales inusuales o peticiones para obviar controles, se debe verificar por un canal diferente antes de actuar”, indicó Ruiz en el comunicado.
En el ámbito empresarial, recomendó utilizar únicamente herramientas corporativas aprobadas. También pidió evitar introducir información confidencial, personal o financiera, contraseñas y códigos en aplicaciones de inteligencia artificial.
Durante la entrevista, explicó que, sin controles adecuados, la información compartida puede utilizarse para alimentar modelos o quedar expuesta. Por eso, insistió en proteger tanto los datos que identifican a una persona como los secretos de negocio.
Las recomendaciones incluyen comprobar las fuentes, los datos y los resultados que genera la IA; revisar las opciones de privacidad y almacenamiento, y mantenerse al día con las políticas de uso responsable.
El ejecutivo señaló que la inteligencia artificial también puede apoyar la detección y respuesta a amenazas. Sin embargo, insistió en que las personas deben aprender a identificar comportamientos anormales y tomarse el tiempo de examinar el origen y el contenido de los mensajes.
El llamado de Liberty se resume en tres acciones: pausar, verificar y reportar. Para las empresas, Ruiz vinculó el uso incorrecto de la IA con riesgos de exposición de información, pérdida de clientes, daño reputacional y pérdidas financieras.


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