Reprochan el manejo de la quiebra y exigen acción urgente para restaurar el sistema eléctrico de Puerto Rico
SAN JUAN, Puerto Rico – En una contundente declaración pública, un grupo de bonistas de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (PREPA) arremetió contra la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) por el más reciente apagón que dejó sin electricidad a la Isla durante la Semana Santa. El grupo, que incluye a Assured Guaranty Inc., GoldenTree Asset Management LP, National Public Finance Guarantee Corporation, el grupo Ad Hoc de bonistas de PREPA y Syncora Guarantee, Inc., denunció lo que consideran una “fracaso completo” en la gestión de la corporación pública bajo la supervisión de la JSF.
Según los bonistas, el apagón no solo puso en evidencia el deterioro de la red eléctrica, sino también la incapacidad de la Junta para corregir los problemas estructurales que impiden la provisión de un servicio confiable y asequible. “Puerto Rico no puede seguir permitiendo que la Junta desperdicie tiempo y dinero en litigios frívolos; si la Junta no es parte de la solución, entonces es parte del problema”, expresó el grupo en su comunicado.
Los acreedores acusaron a la JSF de obstaculizar el acceso de PREPA a los mercados de capital y a los fondos federales necesarios para modernizar la red eléctrica. A su juicio, la prolongación innecesaria del proceso de quiebra ha agravado la crisis energética y ha dejado a la población “en la oscuridad”, mientras se siguen desembolsando cientos de millones de dólares en honorarios a consultores y asesores.
Además, señalaron que la Junta ha adoptado posturas legales cada vez más inconsistentes, como negar ahora que PREPA tiene ingresos netos, a pesar de haber sostenido lo contrario en informes financieros anteriores. Estas contradicciones, argumentan los bonistas, prolongan el proceso judicial y afectan directamente a los residentes de la Isla.
El comunicado también rechaza cualquier intento de responsabilizar a los bonistas por la situación actual, destacando que financiaron la infraestructura eléctrica de PREPA sin recibir pago alguno desde 2017. Incluso aseguran haber presentado propuestas viables para sacar a PREPA de la quiebra, incluyendo una oferta de hace seis meses que contemplaba $2,500 millones en fondos adicionales para comenzar de inmediato la reconstrucción de la red.
“Si la Junta verdaderamente quiere arreglar a PREPA, debe negociar de buena fe y alcanzar un acuerdo razonable que permita a la corporación salir de la quiebra como una utilidad crediticiamente sólida”, afirmaron.
En su llamado final, los bonistas insisten en que el pueblo de Puerto Rico merece una red eléctrica funcional, tarifas justas y una administración eficiente que no dependa de procesos judiciales interminables.




