El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico y la aseguradora Mapfre cuestionan aspectos clave de la medida, que ahora va al Ejecutivo para su firma
Por Antonio Gómez
Seguros & Finanzas
La Cámara de Representantes aprobó el 24 de junio de 2026, durante la Sesión Ordinaria, el Proyecto del Senado 976, que añade un nuevo capítulo al Código de Seguros de Puerto Rico para regular la venta de pólizas de seguros para mascotas, establecer divulgaciones mínimas al consumidor y disponer requisitos básicos de póliza y prácticas de mercadeo. Aunque se recibió como un avance regulatorio, abundan las objeciones de aseguradores y veterinarios.
La aseguradora Mapfre, en declaraciones a la Revista de Seguros y Finanzas, indicó que presentará observaciones sobre los requisitos de divulgación, los periodos de espera, el mecanismo de aprobación de tarifas y la certificación de productor. Según la aseguradora, el proyecto demuestra un desalineamiento con la tendencia de la NAIC hacia la simplificación y uniformidad entre jurisdicciones, ya que esta no requiere certificación especial para este tipo de producto, lo que obliga a los aseguradores multinacionales a diseñar procesos particulares para Puerto Rico.
El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico reconoce la intención del proyecto, “pero entendemos que, al presente, no existe evidencia de un problema generalizado con los seguros de mascotas en Puerto Rico que requiera legislación específica”. El Dr. José V. Arce, presidente de la Comisión de Legislación y Reglamento del Colegio, añadió que la utilización de estas cubiertas en la Isla es limitada —menos de un 5%— por lo que no existe una necesidad apremiante de intervención legislativa.
Mapfre advierte además que el proyecto otorga un lenguaje muy amplio al Comisionado de Seguros sobre la aprobación de formularios y tarifas, lo que podría generar procesos más discrecionales e inconsistentes, e imponer trámites redundantes no exigidos en otras líneas del ramo Property and Casualty.
Sobre divulgación, Mapfre sostiene que el Código de Seguros ya contiene disposiciones generales aplicables a todos los ramos, por lo que requisitos adicionales específicos para mascotas generan una duplicidad regulatoria injustificada. En cuanto a la aprobación de tarifas, para un producto con primas entre $40 y $75 anuales, los costos administrativos de cada solicitud resultarían desproporcionados, desincentivando la innovación y la entrada de nuevos competidores.
El adiestramiento obligatorio para productores también es cuestionado por considerarse redundante, dado que estos ya están sujetos a licenciamiento, educación continua y supervisión bajo el Código vigente. Sobre el periodo de “free look”, el proyecto establece un mínimo de 15 días para examinar y devolver la póliza sin penalidad, con reembolso completo de la prima —requisito que no existe en las pólizas actuales de Mapfre y que implicará ajustes contractuales y operativos.
El portavoz del Colegio de Veterinarios señaló que este seguro puede generar expectativas incorrectas sobre pagos, mayor carga administrativa para las clínicas y controversias sobre condiciones preexistentes. “Aunque el P. del S. 976 contiene elementos positivos de transparencia al consumidor, su necesidad legislativa no está demostrada. Su implementación debe considerar la realidad diaria de las clínicas veterinarias y la relación entre el médico veterinario, el cliente y el paciente (VCPR)”, concluyó.






