Un estudio de Aon y TELUS Health revela que las finanzas personales son la principal fuente de estrés para el 35% de los empleados y que casi uno de cada cuatro reporta necesidades de apoyo de salud mental no cubiertas
SAN JUAN, Puerto Rico
El 53% de los trabajadores en Puerto Rico no cuenta con ahorros de emergencia y apenas el 22% afirma que puede llegar con facilidad a fin de mes con sus ingresos actuales, según el Índice de Salud Mental de TELUS Health 2026 divulgado por Aon y TELUS Health.
El estudio se realizó con las respuestas de 10,000 empleados de 10 países de América Latina, incluidos 500 trabajadores de Puerto Rico. La isla obtuvo una puntuación de 66.9 en salud mental, superior al promedio regional de 64.9, aunque ambos resultados permanecen dentro de la categoría de “vulnerable”, establecida entre 50 y 79 puntos en una escala de cero a 100.
Los resultados reflejan el peso de la situación económica sobre el bienestar de la fuerza laboral. Mientras el 53% carece de ahorros de emergencia, un 11% asegura que no puede llegar a fin de mes con sus ingresos actuales.
Las finanzas personales constituyen, además, la principal fuente de estrés para el 35% de los trabajadores encuestados en Puerto Rico.
El impacto también alcanza el desempeño en el empleo. Según el estudio, el 28% de los trabajadores puertorriqueños afirma que su salud mental afecta su productividad laboral, frente al 30% registrado en América Latina.
En cuanto al estado emocional, el 30% de los empleados en Puerto Rico reportó sentirse ansioso, el 27% deprimido y el 25% aislado.
El informe también identificó dificultades en el acceso a recursos adecuados para atender la salud mental. Un 24% de los trabajadores reportó una necesidad no satisfecha de apoyo, lo que representa aproximadamente uno de cada cuatro empleados.
Otro de los resultados coloca el foco sobre quienes ocupan posiciones de liderazgo. El 28% de los líderes en Puerto Rico considera difícil manejar las necesidades emocionales de uno o más integrantes de su equipo.
“Los resultados de Puerto Rico muestran que la salud mental debe continuar ocupando un lugar prioritario en la agenda empresarial. Aunque el país presenta un resultado superior al promedio de América Latina, la clasificación de ‘vulnerable’ demuestra que todavía existen retos importantes”, señaló Bárbara Carbonell, gerente de bienestar de empleados en Aon para Puerto Rico.
Carbonell sostuvo que la presión financiera, la falta de ahorros de emergencia, el estrés y las necesidades de apoyo no cubiertas pueden repercutir en la productividad, el compromiso y la permanencia del talento.
El estudio plantea que las empresas incorporen la salud mental a sus indicadores de desempeño organizacional, capaciten a sus líderes para manejar riesgos psicosociales y desarrollen soluciones basadas en evidencia.
Los resultados también apuntan a la necesidad de crear entornos laborales en los que los empleados puedan abordar asuntos relacionados con su salud mental y acceder a los recursos de apoyo disponibles.





