La aseguradora evalúa su cadena de suministro y desarrolla planes de mejora en áreas ambientales, sociales y de gobernanza
MADRID, España
Un total de 19,327 proveedores ha incorporado prácticas ambientales, sociales y de buen gobierno en sus procesos mediante el modelo de homologación de MAPFRE, informó la aseguradora.
La iniciativa forma parte del compromiso de la compañía de extender progresivamente los criterios de sostenibilidad a toda su cadena de suministro, más allá de su propio desempeño corporativo.
MAPFRE utiliza una metodología propia de valoración ESG para analizar las prácticas de sus proveedores en materia ambiental, social y de gobernanza.
En el área ambiental, la evaluación incluye la reducción de emisiones, la gestión eficiente de residuos y la protección de la biodiversidad. En el ámbito social, examina el respeto a los derechos humanos, las condiciones laborales seguras y dignas y la igualdad de oportunidades.
El modelo también considera aspectos de buen gobierno corporativo, como la ética empresarial, la lucha contra la corrupción y el cumplimiento normativo.
El proceso comienza con un cuestionario que permite identificar posibles factores de riesgo relacionados con la sostenibilidad y el buen gobierno. Según los resultados, la evaluación puede incluir visitas técnicas y auditorías.
Cada empresa recibe una puntuación de cero a 100, con la que MAPFRE determina su nivel de madurez en estas áreas y establece un diagnóstico de sus oportunidades de mejora.
A partir de esa evaluación, la aseguradora diseña planes de acción individualizados y programas de formación específicos para impulsar medidas dirigidas a proteger el medioambiente, reducir brechas sociales y fortalecer la transparencia, la integridad y las buenas prácticas empresariales.
Durante 2025, un total de 295 empresas de nueve países participaron en planes de acción de mejora dentro de este modelo. Las compañías pertenecían principalmente a los sectores de servicios, consultoría y soporte.







