Expertos advierten en foro contributivo que la falta de definición afecta inversión y planificación empresarial
SAN JUAN, Puerto Rico – El uso de los aranceles como herramienta de política económica y la incertidumbre generada por un caso pendiente ante el Tribunal Supremo federal centraron buena parte del panel dedicado a asuntos contributivos federales durante el XXXVII Foro Contributivo del Colegio de Contadores Públicos Autorizados de Puerto Rico, celebrado en el Coca-Cola Music Hall.
En el panel participaron Adam Michel, del Cato Institute, y Watson M. McLeish, de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quienes analizaron el contraste entre los esfuerzos recientes por otorgar permanencia y estabilidad a la política contributiva federal y la volatilidad que introducen los cambios en la política arancelaria.
Durante la discusión se destacó que, aunque la legislación federal logró hacer permanentes disposiciones contributivas clave para las empresas, los aranceles operan como una fuerza opuesta. Michel señaló que existe una contradicción evidente en la política pública.
“Hay una especie de política esquizofrénica en Washington donde se están haciendo dos cosas que prácticamente se cancelan entre sí”, expresó, al referirse a la coexistencia de reformas contributivas estables con una política arancelaria cambiante.
El experto del Cato Institute enfatizó que los aranceles deben entenderse como impuestos y que su efecto económico es particularmente oneroso. “Los aranceles son impuestos como cualquier otro, y son una forma particularmente destructiva de tributación”, afirmó, al explicar que su impacto va más allá del recaudo y afecta directamente la toma de decisiones empresariales.
Uno de los elementos que más preocupa al sector empresarial, según se discutió en el foro, es la falta de previsibilidad. Michel advirtió que la incertidumbre diaria dificulta la planificación a largo plazo.
“Usted puede despertarse y no saber en qué dirección se movió la tasa arancelaria ese día. Esa incertidumbre hace difícil que las empresas tomen decisiones de inversión”, sostuvo.
En ese contexto, los panelistas hicieron referencia directa a un litigio pendiente ante el Tribunal Supremo federal relacionado con la autoridad para imponer aranceles. Durante el intercambio se señaló que la ausencia de una determinación judicial mantiene la incertidumbre en los mercados.
“Todavía tenemos el caso del Supremo. Pensé que eso se iba a decidir antes de que terminara el año, y ya estamos a mediados de febrero y no ha pasado nada”, se comentó durante el panel.
Desde la perspectiva del sector empresarial, McLeish advirtió que los aranceles están erosionando los beneficios logrados con la reforma contributiva. Indicó que, en los encuentros que la Cámara de Comercio ha sostenido con empresas a través de Estados Unidos, el tema de los aranceles se ha convertido en la principal preocupación.
Según explicó, muchas compañías están absorbiendo parte del costo mientras otra parte se transfiere a los consumidores, una situación que describió como insostenible en el largo plazo.
Los panelistas coincidieron en que, para jurisdicciones como Puerto Rico, altamente integradas al comercio y a las cadenas de suplido de Estados Unidos, la combinación de incertidumbre arancelaria y litigios pendientes en el ámbito federal representa un riesgo adicional para la inversión, la planificación financiera y la estabilidad económica.




