Empleo resiliente, consumo activo y niveles de liquidez respaldan las perspectivas de la institución para 2026
SAN JUAN, Puerto Rico – Popular Inc. utilizó la presentación de sus resultados del cuarto trimestre de 2025 para ofrecer una lectura directa del entorno económico de Puerto Rico, al que describió como estable y con fundamentos que apoyan la actividad crediticia y el desempeño del sistema bancario, en un contexto de crecimiento en utilidades y préstamos.
Durante el trimestre finalizado en diciembre de 2025, la institución reportó ingresos netos de $233.9 millones, frente a $211 millones en el trimestre anterior. Sin embargo, el énfasis del mensaje gerencial estuvo en el comportamiento de la economía local. El presidente y principal oficial ejecutivo, Javier Ferrer, señaló que el banco no opera “en un vacío”, sino dentro de un entorno que continúa mostrando estabilidad pese a los retos externos.
“El mercado laboral continúa resiliente”, afirmó Ferrer, al destacar que el empleo en el sector privado se encuentra en niveles históricamente altos y que la tasa de desempleo se mantiene en 5.7, cercana a mínimos históricos. Según explicó, estos indicadores se reflejan en el comportamiento del consumidor y en la actividad bancaria.
Ferrer indicó que el uso de tarjetas de crédito y débito de los clientes mostró un aumento de 5% en comparación con el año anterior, señal de que el consumo se mantiene activo pese a los incrementos en precios. “Vemos un consumidor que continúa gastando e invirtiendo”, expresó, al señalar que esta dinámica sostiene la actividad comercial en la isla.
En ese contexto, Popular Inc. reportó un crecimiento aproximado de 6% en su cartera de préstamos durante 2025, particularmente en los segmentos comercial, hipotecario y de consumo. La gerencia añadió que los niveles de depósitos y liquidez de los clientes individuales se han mantenido estables, mientras que en los segmentos comerciales mostraron crecimiento.
El principal oficial financiero, Jorge García, explicó que la reducción de $662 millones en depósitos públicos observada en el cuarto trimestre respondió a factores estacionales, como pagos de bonificaciones y otros desembolsos del gobierno, y no a un deterioro en la base de depósitos. Para 2026, la institución estima que los depósitos gubernamentales se mantendrán en un rango entre $18,000 millones y $20,000 millones, consistente con los últimos dos años.
La gerencia también hizo referencia a indicadores de inversión y actividad productiva, como el desempeño del sector turístico y el aumento en el empleo en la construcción, al señalar que estos factores refuerzan el marco de estabilidad económica. Ferrer destacó que el aeropuerto registró un récord de 13.6 millones de pasajeros durante el año y que el empleo en construcción se ubica en niveles no vistos en dos décadas.
Aunque reconoció la existencia de incertidumbre a nivel global, Ferrer sostuvo que los fundamentos locales permiten anticipar un desempeño estable para el banco en 2026, siempre que se mantenga la disciplina operativa. “Mirando los números y lo que acabamos de hablar, pensamos que eso nos va a ayudar a tener un buen año”, afirmó.
Desde la perspectiva de la institución, el entorno económico descrito respalda su capacidad para continuar financiando consumo, inversión y proyectos productivos, mientras mantiene estabilidad crediticia y niveles adecuados de liquidez dentro del sistema financiero local.







