Javier Ferrer anticipa riesgos para 2026, aunque mantiene un “optimismo cauteloso” en Puerto Rico
Por Antonio Gómez
Especial para Seguros y Finanzas
CAROLINA, Puerto Rico – Debemos estar preparados para un escenario potencialmente más difícil en los próximos meses y en 2026, y no solo enfocarnos en la posible baja de tasas de interés en septiembre, advirtió el presidente y principal oficial ejecutivo de Popular de Puerto Rico, Javier Ferrer.
La advertencia la hizo el ejecutivo bancario ante el Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA) en el seminario que celebró esa organización esta semana, donde ofreció su visión del panorama económico.
A la pregunta sobre dicho panorama en Estados Unidos, señaló que el mensaje que ofreció la pasada semana el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, llevó a muchos a interpretar que eso significaba un cambio en la postura del Fed y que definitivamente iban a bajar las tasas de interés en la reunión de septiembre.
Agregó que los mercados reaccionaron de manera exagerada, pero aclaró que su análisis es más mesurado. “Si tú lees el mensaje de Powell, yo creo que lo que está diciendo es que la inflación atada a los aranceles todavía no ha sido tan marcada como para que impacte la inflación en Estados Unidos. Aunque sí ha subido, está todavía por encima del 2%”.
“Me preocupa mucho lo que estoy viendo en el sector laboral. Porque nosotros estamos proyectando un incremento de 150 mil nuevos empleos y estamos en 35 mil. Y me preocupa también el impacto de las políticas migratorias, ya que estamos perdiendo 1.5 millones de empleos que hacían personas inmigrantes que venían a Estados Unidos a trabajar”, sostuvo.
“Todo eso me preocupa, porque si miras las cosas aisladamente, los números no están tan mal, pero si las miras en un entorno amplio, te puede preocupar lo siguiente: si se empiezan a ver los impactos de los aranceles en los próximos meses y al principio de 2026, hay algunas empresas que ahora se están absorbiendo el incremento en gastos este año… en su margen, porque no se lo pueden pasar al consumidor. Si eso continúa, la corporación va a tener que reducir su gasto y realmente uno de los gastos más grandes es la fuerza laboral. Así que, si eso pasa, ya sea en el lado del empleado o si suben los precios para el consumidor, eso puede tener un efecto recesionario a principios de 2026”.
Sobre Puerto Rico
Recordó que la economía de Estados Unidos, para bien o para mal, repercute en Puerto Rico, como se ve en el turismo y otros motores de crecimiento.
Expresó que mantiene un “optimismo cauteloso: a pesar de los desafíos históricos, se mantiene una visión positiva pero prudente”.
Destacó entre los aspectos positivos actuales el nivel de empleo y la reducida tasa de desempleo de 5.5%, así como el retorno de personas a la isla.
Mencionó además que están fluyendo los fondos de reconstrucción y la inversión en proyectos importantes, y que los clientes comerciales siguen invirtiendo sin detener obras claves.
Otros factores positivos son que empresas puertorriqueñas están ganando subastas multimillonarias en proyectos públicos, la fortaleza del consumidor, el mayor uso de tarjetas de crédito respecto al año pasado, y la solidez de las carteras de préstamos.
Entre los desafíos y preocupaciones resaltó el sector de energía. “El problema energético es terrible, complejo, y el proceso de quiebra de la AEE genera incertidumbre sobre los costos para el consumidor y el comercio”.
También mencionó la falta de vivienda asequible para la fuerza laboral y los jóvenes. “Más oferta de vivienda es necesaria para atraer el retorno de la población”. Otro reto que incluyó es el demográfico, ya que la población sigue disminuyendo.
“Yo creo que vamos a tener que ver cómo sigue Estados Unidos y también, los temas de las políticas que están saliendo de la Casa Blanca, entre ellos la guerra de Ucrania y lo que está pasando en Gaza. Todo eso repercute en el ánimo de la gente y del consumidor”.






