Proyecto liderado por el Centro de Investigación de Seguridad Colaborativa mejora la asistencia al conductor y apunta a salvar vidas
Toyota ha dado un paso significativo en su misión por mejorar la seguridad vial, enfocándose en uno de los puntos más críticos para los conductores: las intersecciones. Según datos de la empresa, más del 50 % de las colisiones con víctimas se producen en o cerca de estas zonas, lo que ha motivado un esfuerzo de investigación encabezado por su Centro de Investigación de Seguridad Colaborativa (CSRC, por sus siglas en inglés).
El proyecto, denominado Intersection Crashes and Evasive Actions, fue liderado por la ingeniera Rini Sherony, recientemente jubilada, junto al científico principal Zhaonan Sun. Ambos trabajaron en conjunto con Virginia Tech durante tres años para desarrollar un modelo de comportamiento del conductor que pudiera aplicarse a sistemas avanzados de asistencia (I-ADAS) en situaciones reales de tránsito.
“Es muy importante entender cómo se producen las colisiones en las carreteras reales, porque sólo se pueden desarrollar contramedidas eficaces cuando se sabe lo que ocurre en la carretera real”, explicó Sun.
El estudio se centró en tres escenarios de alto riesgo: trayecto de cruce recto, giro a la izquierda a través del tráfico contrario y giro a la izquierda a través del tráfico lateral. Se utilizaron más de 43,000 casos de colisiones y datos del programa SHRP-2 y de las cámaras de seguridad VT-CAST para alimentar las simulaciones y entrenar modelos de predicción de comportamiento humano.
El sistema I-ADAS mostró una notable capacidad para mitigar riesgos. En simulaciones sin intervención humana, el sistema se activó en el 93 % de los casos, logrando evitar el 48 % de las colisiones y mitigar el 45%. Sin embargo, cuando se combinó con acciones humanas —como frenado o maniobras evasivas— el porcentaje de colisiones evitadas fue aún mayor.
“Resulta que cuando la gente está alerta y presta atención, puede ayudar a evitar más colisiones”, señaló Sherony. “Fue un hallazgo muy, muy interesante, y sorprendente, que no pensábamos que fuera a ocurrir”.
El modelo desarrollado será utilizado para actualizar la plataforma Toyota Safety Sense (TSS), integrando comportamientos realistas de los conductores con inteligencia artificial para prever y prevenir accidentes de manera más eficaz.
Sherony, quien dedicó décadas al desarrollo de tecnología de seguridad en Toyota, se mostró satisfecha con el legado que deja. “Cuando no atropellas a un peatón, estás ayudando al peatón. Cuando no atropellas a otro coche, también estás ayudando a los ocupantes del otro coche. Cuantos más choques evitemos, más ayudaremos. Estamos ayudando a salvar vidas. Por eso la seguridad es tan importante”, concluyó.
Con esta iniciativa, Toyota continúa posicionándose a la vanguardia en innovación automotriz, demostrando que la tecnología y la empatía pueden ir de la mano para construir un tránsito más seguro.




